Una historia de lactancia y mastitis

Mi experiencia con la lactancia

En el embarazo yo me había informado sobre la lactancia; leí y vi varios vídeos sobre el proceso de amamantar, las posturas, dar a demanda y más. Me sentía confiada y preparada con toda esa información en mi cabeza.

Cuando nació mi bebé estaba muy animada en darle pecho; hice piel con piel, como lo recomendaban los expertos, aunque hubiese querido hacerlo mucho más tiempo (en mi caso fue en un período corto porque debían revisar a mi bebé para descartar complicaciones en su corazón). Sin embargo, ahí estaba yo, una madre primeriza con todo el entusiasmo y las hormonas a millón, deseando dar pecho a su hijo por mucho tiempo. Ese entusiasmo duró poco. Desde que puse a Felipe en el pecho fue doloroso, y poco a poco se fue haciendo más doloroso aún. La primera semana de haber dado a luz ya tenía grietas, y cada vez que daba pecho me dolía. Además, al bebé le costaba mucho engancharse, tuve que ir en varias ocasiones a mi centro de salud para que la matrona o enfermera me ayudaran a colocarlo, y cuando por fin el bebé hacía buenas tomas yo me sentía muy aliviada. Al llegar a casa, en la siguiente toma, todo volvía a comenzar: un mal enganche, un bebé desesperado por comer, y una mamá frustrada y agotada.

Este ciclo fue repetitivo, hasta que un día en medio de toda la desesperación y el dolor, decidí descansar mis pechos agrietados por unas horas (el dolor me superaba) y le di leche de fórmula al bebé en un biberón. Todo iba de maravilla hasta que comenzó a asomarse la primera mastitis. A partir de ese momento el dolor se incrementó, ya no solo eran las grietas, sino pinchazos, pechos hinchados, obstruidos, fiebre y malestar en el cuerpo. Dar pecho así era un reto, cada toma era un auténtico suplicio que solo era consolado al ver a mi bebé saciado y alimentado. En este punto, tuve que ir a urgencias. Ahí me ayudaron a extraerme leche manualmente y a enganchar al bebé prescribiéndome analgésicos y antibióticos. Pero las mastitis no pararon; al cumplir el tratamiento parecían desaparecer por una semana y a la siguiente volvían otra vez. En todo este proceso, el sacaleches ayudó poco (la leche casi no salía), las pezoneras aliviaban algo el dolor, pero las tomas eran una eternidad, y la ayuda de médicos y mamás con experiencia (que gracias a Dios tuve mucha), no daban una solución concreta para poder comenzar una lactancia normal.

En total tuve seis mastitis y dos ingresos hospitalarios en casi tres meses. En este tiempo no pude disfrutar en su totalidad dar el pecho a mi bebé. Por este motivo, más la recomendación del médico, decidí dejar la lactancia natural. A partir de ese momento todo fue mucho más fácil. No estaba tan contenta con la leche de fórmula; pero con el dolor desapareciendo y viendo a Felipe comer bien, ganar peso y ¡por fin! poder disfrutar la maternidad sin dolor, me sentía en paz. Fueron tres meses duros, que dieron cuenta de lo resuelta que estaba yo a amamantar pese a los tropiezos. Esto es lo que me motiva como mamá a pensar que no fue un fracaso, sino una lactancia accidentada, que debía ser solucionada de alguna manera (porque el bebé sí o sí tiene que comer). Ahora, después de once meses, puedo decir que todo va marchando bien con la alimentación y crianza de Felipe. Él va creciendo sano y feliz y eso me hace feliz.

Gabriela, mamá de Felipe

6 comentarios sobre “Una historia de lactancia y mastitis

  1. Adriana Contestar

    Excelente artículo, la lactancia natural es lo mejor, pero cuando se está sufriendo lo mejor es dar leche de fórmula que al final con la tecnología y los médicos de avandaza permite darle una alimentación saludable a nuestros hijos.

  2. Magali Contestar

    Hola! Tal cual cuando amamantar ya es un sufrimiento y el.bebé deja de alimentarse como debe la mejor decisión es leche de fórmula… y el bienestar de la.madre es todo para poder cuidar de su bebé… como hiciste para dejar de producir leche? Tuve una mastitis muy grave se me hizo abseso es decir una acumulación de pus.. y me punzaron dos veces. Me dieron la.pastilla para cortar la leche y algo todavia me sale.. y aún tengo un poquito de infeccion me dijeron tengo miedo que sea por la leche que sigo produciendo pero yo apreto y no sale.nada del pecho que tuve mastitis

    • aelama_admin Autor del artículoContestar

      Estimada Magali,

      gracias por tu comentario al testimonio de Gabriela.
      Lamento la mastitis con absceso que has sufrido y que por lo que parece no está completamente resuelta.

      Sin duda puede ser muy interesante poder recibir apoyo de otras madres que han pasado por experiencias similares o por profesionales que tienen especial pericia en la patología de la lactancia, como los expertos de la asociación, y nos gustaría poder ayudarte.

      Pero este comentario puede que no sea leído por Gabriela, ¿me das tu consentimiento para darle tu correo electrónico? (como administrador puedo verlo, pero no puedo compartirlo sin tu consentimiento expreso).

      Si quieres que alguno de los expertos pueda darte alguna orientación es mejor que amplíes la información y preguntse en el foro de preguntas y respuestas, en https://labs.aelama.org/foro
      Quizá te sea útil consultar ciertas sugerencias para que las preguntas san más factibles de ser respondidas https://labs.aelama.org/foro/normas-de-uso#como_preguntar

      Saludos

  3. María Contestar

    Buenas tardes, yo estoy en una situación parecida, desesperada por las mastitis en ambos pechos que estoy teniendo, ya llevo 2 años de lactancia natural y quiero dejarlo pero no se como hacer para dejar de producir leche y que no me vuelva a dar otra mastitis. ¿alguna mama que haya pasado por algo parecido?

    Gracias

    • aelama_admin Autor del artículoContestar

      Hola.
      Lamento las mastitis 🙁
      Yo soy el administrador de la web 😅. Si quieres obtener respuestas de lactancia es mejor que entres al foro 😉
      Esta pregunta es sobre las mastitis, si no te lo aclara puedes hacer una nueva pregunta.
      ¡Esperamos poder ayudarte!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *